Aunque muchas puedan parecer parecidas, lo que cambia de verdad es cómo están hechas y para qué se pensaron en su origen. Y eso, cuando te las pones, se nota.
Abarcas menorquinas · Menorca
Las abarcas nacen como calzado de trabajo. Por eso son más firmes, de piel y con buena sujeción. Están pensadas para aguantar el uso, no solo para ir frescas.
Alpargatas de esparto · Castellón, La Rioja y Mediterráneo
Aquí el material manda. El esparto (o yute) es ligero, transpira y se adapta al pie con el uso. Por eso este tipo de calzado se ha mantenido durante siglos en zonas de calor.
Dentro de este grupo hay varias formas de llevarlas:
Más que una técnica concreta, aquí lo que manda es el estilo.
Son modelos más abiertos, con tejidos naturales y pensados para un uso más relajado, muy ligado al clima y al ritmo de la isla.