El ajoarriero "atascaburras" de Webos Fritos en ¡VIVA EL CUCHAREO!

Sigo a Susana desde hace muchísimo tiempo, no desde que empezó, ¡pero casi! Es imposible que no metas una receta en San Google y no te salga su blog. Da igual, lo que sea, desde una fabada, hasta un pisto, pasando por los guisos que podrían haber salido directos de la cocina de tu abuela, ahí hay una entrada en Webos Fritos con unas fotos súper apetecibles que saca su marido, Jesús. Por eso quería que Susana pasase sí o sí por nuestro Viva el Cuchareo, porque no conozco a nadie que profese tanto amor por la cocina de su tierra y la de su abuela, nadie que ponga tanto empeño y esfuerzo en que sus hijas conozcan los mismos platos que ella y su madre tomaban de pequeñas. Y de camino, ya van siete, ¡siete!, libros maravillosos. Es muy bonito como cada uno intenta mantener nuestras tradiciones a su manera, muy al estilo de lo que yo pretendo hacer con Real Fábrica.



Esta receta es típica de Cuenca, la tierra de Susana, y no tiene nada que ver las versiones del norte de España mucho más contundentes. Por si no lo conocéis, es una especie de paté de bacalao y patata que suele acompañarse de un buen vino y untarse en tostadas de pan de verdad en el centro de la Península.

En su blog, Susana cuenta los orígenes de este plato, que también se conoce como atascaburras, jajaja: "Cuentan que sus creadores fueron dos pastores que se quedaron aislados tras una nevada y que, sin otra posibilidad que añadir a un cocido nada más que unas patatas y unas espinas de bacalao, al ver que no era consistente vertieron el aceite de oliva y lo machacaron fuertemente para evitar las durezas de las espinas del bacalao".



Y sin embargo, este plato con orígenes tan humildes es uno de los más deliciosos que pueda haber, ya que el sabor y el sazón del bacalao se mezcla con el del buen aceite de oliva y se realza con la cremosidad que le aporta la patata, es un plato de diez,  con sabores súper, súper españoles. Yo nunca lo había probado hasta que me puse a hacerlo y, qué pasada, qué gastronomía tan bonita tenemos y tan diferente de un lado a otro.

Espero que os guste esta receta y entrevista tantísimo como a mí. ¡Mil gracias Susana, eres un solazo!


Receta de Ajoarriero de Susana de Webos Fritos
Ingredientes para cuatro personas

½ kg de bacalao
½ kg de patatas
4 cucharadas de pan rallado
2 huevos cocidos
2 yemas de huevo
3 dientes de ajo
200 ml aceite de oliva virgen extra
Perejil para adornar

1. Antes que nada, no os olvidéis de desalar el bacalao poniéndolo en agua y cambiando el agua un par de veces al día. De esto yo suelo olvidarme mucho y luego... ¡desastre!
2. Pelar las patatas y trocearlas y ponerlas a cocer con el bacalao.
3. Cocer los huevos y pelarlos.
4. Hacer un puré ligerito machacando la patata cocida y ligándolo con un poco del caldo de la cocción.
6. Limpiar el bacalao y desmigarlo.
7. Machacar en un mortero los 3 dientes de ajo y ponerlos en un recipiente de barro con las dos yemas de huevo cocidas. Ahora los revolvemos, agregando poco a poco el pan rallado y el puré de patatas.
8. Dejar reposar un ratillo para después echarle el aceite de oliva poco a poco y sin parar de remover.
9. Agregar después el bacalao y un huevo cocido picado. Remover. Probar de sal para ver si necesita una pizca más y ya está listo para servir con el otro huevo duro troceado y unas hojitas de perejil.




1. ¿Además de la empanada... qué otras recetas recuerdas con cariño de tu infancia?​ Pues como en casi todas las casas, por lo menos de gente de una mediana edad como la mía, las croquetas de mi madre y su tortilla de patata. Absolutamente maravillosas. ​

2. ¿Qué olores de la cocina te marcaron?
​Me crié en Cuenca, pasando muchos ratos en la huerta de mis abuelos, y mi infancia huele a tomate. Al tomate que ​cultivaba mi abuelo, con una semilla cuidada, hermoso y carnoso, una delicia ¡No los he comido igual!

3. ¿Cuántos os sentábais a comer? ​Éramos cuatro, mis padres, mi hermana y yo, y muchas veces mis abuelos que pasaban temporadas con nosotros cuando ya no vivíamos en Cuenca.​

4. ¿Los domingos en tu casa se hacía algo especial cuando eras pequeña?No todos los domingos, pero de vez en cuando la comida de domingo de fiesta que resumía la felicidad era una sopa de cocido con fideos muy finos y unas chuletillas de cordero lechal con patatas a lo pobre. ¡Qué delicia!​

5. ¿Cuáles son los dos platos más tipicos (y que más te gustan) de la región donde te criaste o que más te influenció? ¿Y de donde vives ahora?
​Nací en Cuenca y el morteruelo y el ajo arriero son los dos platos más significativos de la gastronomía conquense. Ahora vivo en Guadalajara, y de la Alcarria me quedo con sus migas.

​6. ¿Cómo te ha marcado la cocina de tu familia en tu relación de hoy d​í​a con la comida? ¿Y en tu afición por cocinar?​Me ha marcado todo. Pero no solo la cocina, también el momento de la compra , el llegar a casa del mercado, colocar todo y pasar mucho tiempo pegada a las faldas de mi madre sin salir de la cocina. En un principio tampoco hice mucho caso, pero ahí estaba la semilla. En cuanto tuve que vivir sola, mi pasión salió a flote, y el buen hacer de mi madre lo llevo en los genes. ¡Soy feliz en la cocina! ¡Es mi Spa particular!


Y hasta aquí la receta de hoy os olvidéis pasaros por su blog, Webos Fritos para que veáis la cantidad de cosas ricas que tiene. Os recuerdo que por aquí tenemos también muchas recetas deliciosas que nos han ido chivando: el cocido madrileño al estilo de mi padre, un arroz con conejo con esencia canaria, arroz con leche español y peruano... ¡De todo! Y también pasaros, de paso, por nuestro Instagram, Twitter y Facebook, donde os mantenemos informados de todas nuestras novedades y noticias.



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